Advocenttur Abogados | EL USO Y DISFRUTE DE LA VIVIENDA FAMILIAR UNA VEZ ALCANZADA LA MAYORÍA DE EDAD DE LOS HIJOS
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EL USO Y DISFRUTE DE LA VIVIENDA FAMILIAR UNA VEZ ALCANZADA LA MAYORÍA DE EDAD DE LOS HIJOS

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03 May EL USO Y DISFRUTE DE LA VIVIENDA FAMILIAR UNA VEZ ALCANZADA LA MAYORÍA DE EDAD DE LOS HIJOS

Una vez alcanzada la mayoría de edad de los hijos ¿Quién de los cónyuges tendrá derecho a su uso y disfrute?

Según la sentencia dictada por el TS en fecha 20 de junio de 2017, es en esta situación  en la que, no existiendo hijos o alcanzada su mayoría de edad, puede adjudicarse el uso de la vivienda al cónyuge más necesitado de protección, pero sin conferir un derecho ilimitado en el tiempo, sea la vivienda de carácter privativo de alguno de ellos o ganancial por extensión del propio artículo.

Siendo el interés más necesitado de protección un concepto indeterminado, se deberá ponderar en cada caso concreto las circunstancias e intereses dignos de protección o consideración que presente la situación de cada cónyuge para decidir quién de ellos merece la atribución del uso y disfrute de la vivienda, aunque siempre recordemos por un tiempo determinado.

Nos referimos a aquellos supuestos en los que en defecto de acuerdo entre los cónyuges, se atribuyó judicialmente el uso y disfrute de la vivienda familiar a los hijos menores de edad y al cónyuge en cuya compañía queden por atribución de su guarda y custodia.

Esta protección incondicional de los menores respecto al derecho de vivienda, deriva del deber constitucional de los padres de prestar asistencia de todo orden a los hijos durante su minoría de edad, protección que a criterio jurisprudencial desaparece cuando los hijos alcanzan la mayoría de edad. En primer lugar por considerar que la protección y asistencia debida a los menores es incondicional y deriva de mandato constitucional, lo que no ocurre en el caso de los mayores y en segundo lugar porque no cabe vincular el derecho de uso de la vivienda familiar con la prestación alimenticia prevista en el artículo 93.2 CC, ya que el derecho de habitación para el hijo mayor puede satisfacerse de dos maneras distintas, o bien cuantificar la cantidad indispensable para habitación o bien recibiéndola en la propia casa.

Así se pronunció también la sentencia del TS de fecha 5 de septiembre de 2011 que concluye su fundamentación manifestando que en definitiva “ningún alimentista mayor de edad tiene derecho a obtener parte de los alimentos que precise mediante la atribución del uso de la vivienda familiar con exclusión del progenitor con el que no haya elegido convivir”.

Eva Piñeiro Cobo

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